Este trabajo integra ejercicios autoetnográficos canalizados a través de la experimentación gráfica y material, principalmente mediante la técnica del collage vinculada a estrategias del arte Dadaísta. Este proceso de ensamblaje permite nuevas asociaciones y por lo tanto de sentidos que exceden la suma de sus partes, facilitando conexiones inesperadas entre elementos dispares, permitiendo de alguna manera despertar al inconsciente, ampliar las posibilidades interpretativas y construir realidades sensibles y situadas.
Por lo tanto, el collage funciona como una herramienta metodológica capaz de generar pensamiento visual y activar la reflexión crítica, configurando un espacio de exploración libre donde la experimentación material no solo registra el proceso de investigación, sino que también contribuye activamente a la generación de conocimiento.